Nada más lejos de nuestra intención que estar en contra de la Renta Mínima. Si hay personas que la necesitan, hágase.

Lo que no nos gusta es que no sea Universal. Me explico. Cuando empiezan a poner condiciones acabamos quedando fuera los de siempre. Y las ayudas las reciben también los de siempre, que son los que peor están. Lo segundo nos parece bien. Lo primero no.

Si tomamos como ejemplo el de una persona soltera o divorciada, que se haya tenido que ir a vivir con sus padres jubilados, y cuyos hijos estén bajo custodia del otro progenitor, a no ser que papá y mamá tengan pensiones no contributivas, a esa persona no le va a tocar renta básica. Y eso, es un problema, porque genera pobres de primera y de segunda. Los de primera recibirán las ayudas ya, pero los de segunda, nada hasta que sus padres fallezcan. ¿Se puede ser más torticero? Se puede, pero es difícil.

La lógica del asunto tiene sus perversiones. En un mercado de trabajo que está muerto pero que ya antes del coronabicho estaba fatigado y creaba poco empleo y de mala calidad, con un modelo productivo basado en el turismo y los servicios que nos damos los unos a los otros (si no hay pasta, pocos servicios vamos a comprar), querer trabajar por muy actualizado y preparado que estés ya no es suficiente. Si además ya has cumplido los 45, vete olvidando de nada que no sea ponerte por tu cuenta, aunque solo sea para ir cotizando, porque con toda probabilidad, para vivir de lo tuyo no va a ser. Así, si te has quedado sin trabajo, has perdido tu casa y vives de prestado, con la lógica de las ayudas así seguirás hasta que pases al siguiente nivel de miseria. Demencial.

Este Estado no puede garantizar nada. Solo que no te dejará morir de hambre. Para cualquier cosa parecida a una vida digna, vaya usted a reclamar al maestro armero.

Pero lo peor no es eso.

Lo peor es que una vez hayan implantado la Renta Básica, se sentirán autorizados a olvidarse de ti para los restos. Ya te dan algo, así que…¿qué más quieres? Es la lógica del «aún tienes suerte de que te dan algo». Una lógica muy española.

¿Donde queda la vida digna? ¿Dónde queda el derecho a no ser discriminado en el empleo ni en el acceso al empleo? ¿De verdad creeis que con la de gente joven que va a haber en el paro, no les van a dar prioridad? Pues obviamente sí, se la van a dar. Para ellos el empleo (precario) y para nosotros, esa ayuda o nada. Y si es nada, pues a esperar que tu situación empeore, que entonces lo analizarán y ya te tocará algo.

Que paguen la Renta Mínima que les de la gana. Nos parece necesaria. Pero si alguien se cree que con eso la lucha se ha acabado, que nos quedaremos de brazos cruzados dejando que nuestras vidas y las de nuestros hij@s de malogren, lo llevan claro.

Si no hay que lo saquen de sonde sea. Pero la renta, si no es universal con un techo de ingresos, es injusta. Es un parche, una solución que además, va a encubrir muchas indecencias en este mercado de trabajo que cada vez se parece más a un feudalismo cuqui, donde al final, tendremos que pagar por arrancar las cebollas del bancal del señor, que además nos pagará con abrazos.

Votar cada 4 años ya no sirve. Aquí hay que decirles que o jugamos todos o pinchamos la pelota. Y si hay que ir al tribunal de derechos humanos de Europa a sacarles los colores, pues se va.

Acaben ya con la discriminación por edad. Acceso al trabajo para tod@s, aunque sea precario, que esa es otra lucha que ya sostendremos otro día. De lo contrario, lo que va a haber es guerra hasta que se ponga el sol.