Si sufres descartes sistemáticos en ofertas de empleo para las que tu perfil y experiencia se adaptan a la perfección y no sabes porqué (el feedback ni está ni se le espera) aunque sospechas que se trata de tu edad.

Si no paras de leer ofertas para menos de 45 años, o te dicen que estás sobrecualificad@, o que buscan un perfil más junior.

Si no dejas de «reciclarte», de formarte y «reformarte»…

Si estás hasta las gónadas de que no se respeten los derechos fundamentales y de que las Administraciones Públicas no hagan nada por tutelarlos… Entonces, puedes sufrirlo en silencio o luchar para que las cosas cambien.

Pero ten cuidado, que, en tu desesperación, corres el riesgo de caer en las redes de algun@s gurú-coaches vendehumos de métodos infalibles.

Esos con un máster en «te acompaño en tu camino hacia el éxito laboral» por la Universidad de Wichita. Esos que, ahora sí (han encontrado nicho), parecen haberse dado cuenta de que los de más de 45 existimos y te ofrecen sus trucos seguros para encontrar empleo.

Haz lo que sigues haciendo, escuchar buenos consejos (los hay) y trabajártelo duro. Luchar.

Luchar también por que la edad no sea un impedimento para valorar tu experiencia, mérito y capacidad.

Contra la discriminación, LEGISLACIÓN.